Una fortaleza medieval en lo alto de una montaña, un sendero mediterráneo y una panorámica que alcanza el mar, las islas Medes y buena parte del Empordà. Aunque a veces aparece como chateau de montgri, su nombre habitual en español es castillo de Montgrí, uno de los grandes símbolos de Torroella de Montgrí. Aquí explico su historia, cómo llegar a pie, qué llevar y con qué otros lugares combinar la visita.
Todo lo esencial para visitar el castillo de Montgrí
- Ubicación: se encuentra sobre el macizo del Montgrí, junto a Torroella de Montgrí, en Girona.
- Historia: fue construido entre 1294 y 1301 durante el reinado de Jaime II.
- Ruta: el itinerario circular o de ida y vuelta más habitual tiene unos 4,9 km, 255 m de desnivel y una duración aproximada de 2 horas.
- Dificultad: moderada, con terreno pedregoso y poca sombra.
- Mejor recompensa: una panorámica de 360 grados sobre el Baix Ter, la bahía de Roses, l’Estartit y las islas Medes.

Una fortaleza medieval que domina el Empordà
El castillo de Montgrí se levanta a unos 302 metros sobre el nivel del mar, en uno de los puntos más visibles del paisaje de Torroella. Su posición no es casual: Jaime II de Aragón ordenó levantarlo para reforar el control de sus dominios frente al condado de Empúries.
Las obras comenzaron a finales del siglo XIII y el proyecto quedó inacabado. Precisamente ahí está parte de su atractivo. No encontramos un palacio decorado ni un conjunto monumental lleno de salas, sino una fortificación sobria, de planta cuadrada, con cuatro torres circulares en las esquinas, muros almenados y una cisterna cubierta con bóveda de cañón.
La arquitectura recuerda a los castillos militares de las Cruzadas en Oriente Próximo. Desde mi punto de vista, impresiona más por su silueta y por el lugar donde fue construido que por la cantidad de elementos que conserva. La montaña convierte sus muros en un auténtico mirador natural y permite entender por qué esta posición tenía tanto valor estratégico.
Cómo llegar caminando desde Torroella de Montgrí
La forma más interesante de llegar es a pie desde Torroella de Montgrí. El recorrido señalizado suma aproximadamente 4,9 kilómetros entre la ida y la vuelta, salva unos 255 metros de desnivel y suele requerir cerca de 2 horas, sin contar las paradas para descansar o disfrutar de las vistas.
El itinerario más práctico
- Deja el vehículo en las zonas habilitadas próximas al Espai Montgrí.
- Comienza el ascenso siguiendo las señales del sendero y las marcas rojas y blancas.
- Continúa por el camino pedregoso hasta alcanzar la parte alta del macizo.
- Visita el interior de la fortaleza y sube a sus torres si las condiciones lo permiten.
- Regresa por el mismo itinerario o enlaza con otros caminos señalizados de la zona.
No es una excursión técnica, pero tampoco la trataría como un paseo urbano. El tramo de subida tiene piedra suelta, desnivel y exposición al sol. Unas zapatillas con buena suela resultan mucho más útiles que un calzado ligero de verano, sobre todo al bajar.
Yo reservaría algo más de tiempo si viajo con niños, si hace calor o si quiero detenerme a fotografiar el paisaje. En verano conviene salir temprano, ya que la sombra es escasa y el calor se acumula rápidamente en la ladera.
Qué llevar para disfrutar de la subida
La ruta es sencilla para una persona acostumbrada a caminar, pero las condiciones mediterráneas pueden cambiar bastante la experiencia. Para una visita cómoda recomiendo preparar una mochila pequeña con lo siguiente:
- Agua suficiente, porque no conviene contar con fuentes durante el ascenso.
- Gorra, crema solar y gafas de sol, especialmente entre junio y septiembre.
- Calzado cerrado con suela adherente.
- Algo de comida, como fruta, frutos secos o un bocadillo.
- Una chaqueta fina fuera del verano, ya que el viento puede ser intenso en la cima.
- Teléfono con batería y, si se desea explorar más el parque, una aplicación de mapas con el recorrido descargado.
La lluvia también merece atención. Cuando el terreno está mojado, las rocas pueden resultar resbaladizas y la excursión pierde buena parte de su comodidad. En días de viento fuerte, tormenta o riesgo elevado de incendio, lo sensato es consultar las indicaciones del parque natural y aplazar la salida si existen restricciones.
Las vistas y los elementos que no conviene pasar por alto
El gran premio está en las torres. Desde arriba se obtiene una visión amplia de la llanura del Baix Ter, la bahía de Roses, el macizo del Montgrí, el Canigó, los Pirineos, el Montseny, las Gavarres y la bahía de l’Estartit con las islas Medes.
La visibilidad depende mucho de la época y de la humedad del aire. Para mí, las primeras horas de la mañana ofrecen una luz más limpia, mientras que al final de la tarde el paisaje gana tonos cálidos. Eso sí, conviene calcular el regreso con margen y no quedarse hasta la oscuridad sin iluminación adecuada.
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El castillo por dentro
El interior es austero y permite recorrer parte de la estructura defensiva. Fíjate en el grosor de los muros, las almenas, las torres de esquina y la cisterna. No esperes mobiliario, salas reconstruidas ni una visita musealizada al estilo de otros castillos de Cataluña.
La experiencia consiste sobre todo en caminar por una fortaleza abierta y contemplar su relación con el territorio. Ese carácter desnudo es una ventaja para quien disfruta del patrimonio integrado en la naturaleza, aunque puede decepcionar a quien busque interiores decorados o una exposición histórica completa.
Qué visitar cerca del castillo
La excursión gana mucho si se combina con otros lugares del municipio. Torroella de Montgrí conserva un centro histórico con restos de antiguas murallas, la iglesia gótica de Sant Genís, la capilla románica de Sant Antoni y edificios históricos alrededor de la plaza de la Vila.
Otra opción es añadir la ermita de Santa Caterina, situada en el entorno del macizo. El recorrido requiere más tiempo y conviene revisar el trazado antes de salir, pero une patrimonio religioso, paisaje y caminos rurales en una misma jornada.
Si se dispone de coche o de una segunda jornada, l’Estartit permite completar la escapada con la costa y las islas Medes. El contraste entre la montaña seca del Montgrí, las playas y el paisaje marino del parque natural resume muy bien la personalidad de esta zona del Baix Empordà.
| Plan | Tiempo recomendado | Por qué elegirlo |
|---|---|---|
| Castillo y regreso a Torroella | Medio día | La opción más sencilla para conocer la fortaleza sin prisas. |
| Castillo y casco histórico | Un día | Combina patrimonio medieval, arquitectura religiosa y senderismo. |
| Castillo, l’Estartit e islas Medes | Dos días | Une montaña, pueblos, costa y actividades al aire libre. |
Cuándo ir y qué errores evitar
La primavera y el otoño suelen ofrecer el mejor equilibrio entre temperatura, visibilidad y tranquilidad. El invierno también puede ser muy agradable en días despejados, mientras que el verano exige madrugar y llevar más agua de la que parece necesaria.
El error más habitual es calcular la visita solo por la distancia. Menos de 5 kilómetros no significa que sea un paseo sin esfuerzo: el desnivel, el sol y el terreno irregular pesan más que la cifra total. También evitaría subir con chanclas, salir al mediodía en pleno verano o confiar en encontrar servicios en la cima.
Antes de comenzar, revisa la meteorología, el estado de los accesos y las posibles limitaciones temporales del macizo. El castillo es un espacio patrimonial al aire libre, no un recinto con un horario de museo convencional, por lo que la planificación depende sobre todo de las condiciones del camino y de las normas de protección del parque.
Una escapada breve que conecta historia y paisaje
El castillo de Montgrí merece la visita porque ofrece algo difícil de encontrar en una sola excursión: una fortaleza medieval reconocible, una ruta asequible y una panorámica excepcional del interior y la costa gerundense.
Mi recomendación es plantearlo sin prisas, subir con buen calzado, reservar agua y dedicar después unas horas a Torroella o l’Estartit. Así la visita deja de ser solo una fotografía desde la cima y se convierte en una experiencia completa de pueblos, patrimonio y naturaleza mediterránea.
