Hay lugares que reúnen en pocos kilómetros paisaje, memoria y una buena dosis de aventura. La ermita de Sant Salvador de les Espases, encaramada sobre un espolón rocoso cerca de Olesa de Montserrat, es uno de ellos. Aquí encontrarás su historia, los detalles de la ruta clásica, el estado actual del acceso y algunas ideas para completar la escapada entre pueblos y patrimonio catalán.
Una ermita medieval en un mirador excepcional sobre Montserrat
- Ubicación: entre Olesa de Montserrat, Esparreguera y Vacarisses, junto al río Llobregat.
- Altitud: aproximadamente 413-415 metros.
- Ruta habitual: unos 4,3 kilómetros ida y vuelta desde el camino de Can Tobella, junto a La Puda.
- Patrimonio: antigua capilla vinculada al castillo de Les Espases, documentada al menos desde la Edad Media.
- Situación en 2026: el conjunto monumental permanece cerrado por riesgo estructural tras un derrumbe parcial.

Qué es y dónde se encuentra
El conjunto está formado por una antigua ermita, restos del castillo de Les Espases y varias dependencias auxiliares. Se levanta sobre una montaña aislada de conglomerado rojizo, una roca que recuerda mucho a las formas características de Montserrat.
Administrativamente, el lugar se encuentra en un punto singular, cerca de la confluencia de los términos de Olesa de Montserrat, Esparreguera y Vacarisses. La ermita pertenece al término de Esparreguera, aunque históricamente ha estado vinculada a la parroquia de Santa Maria d’Olesa.
Su posición domina el desfiladero del Cairat y el curso del Llobregat. La panorámica es uno de sus grandes atractivos, pero yo no reduciría la visita a hacer una fotografía desde la cima. El verdadero interés está en la combinación de geología, antiguos caminos, arquitectura defensiva y religiosidad popular.
Una capilla ligada a un antiguo castillo
La ermita fue la capilla del antiguo castillo de Les Espases, una fortificación cuya existencia se relaciona con el control de los pasos del Llobregat durante la Edad Media. Su origen se sitúa habitualmente en el siglo X, aunque algunos detalles históricos siguen siendo objeto de interpretación.
La capilla aparece documentada en 1351. Su estructura inicial era románica, pero las reformas posteriores incorporaron elementos góticos y modificaron el aspecto del edificio. También se realizaron trabajos de restauración en el siglo XX, incluida una intervención del retablo en 1989.
El nombre del lugar se ha explicado durante mucho tiempo mediante una leyenda. Según la tradición, una lluvia de espadas de fuego habría ayudado a los defensores cristianos frente a los musulmanes. La explicación más prudente relaciona el topónimo con el perfil afilado y escarpado de la montaña, aunque la historia legendaria forma parte inseparable de la identidad del sitio.
El conjunto está protegido como Bien Cultural de Interés Nacional. Esa catalogación no es un detalle menor: significa que cualquier actuación de consolidación o restauración debe respetar criterios específicos de patrimonio y contar con las autorizaciones correspondientes.
Cómo era la ruta clásica desde La Puda
El itinerario más conocido comienza cerca del desvío hacia el antiguo balneario de La Puda, en la carretera C-55. Desde el camino de Can Tobella se avanza por una pista y, tras unos minutos, se toma un sendero señalizado hacia el torrente de l’Afrau.
| Dato | Referencia orientativa |
|---|---|
| Distancia total | 4,3 km |
| Duración efectiva | 1 h 45 min |
| Desnivel acumulado | Aproximadamente 350 m |
| Altitud máxima | Entre 413 y 415 m |
| Dificultad habitual | Baja, con subida final exigente |
El camino pasa por encima de antiguos túneles ferroviarios y sigue el torrente entre matorral mediterráneo y paredes de roca. Durante el trayecto aparecen las Roques de Petintó Inferiors, un antiguo horno de cal, la fuente de Sant Salvador y una pequeña cueva con una imagen de la Mare de Déu de Montserrat.
La parte final es la más incómoda. El terreno se vuelve pedregoso y la pendiente aumenta antes de alcanzar la base del espolón donde se encuentra la ermita. En condiciones normales no es una excursión técnica, pero conviene llevar calzado con buena suela y no confiarse por la etiqueta de dificultad baja.
El acceso está cerrado por motivos de seguridad
Este es el dato práctico más importante para cualquier visita en 2026. Tras el derrumbe parcial de la capilla en mayo de 2024, los accesos al conjunto monumental fueron clausurados. Una resolución municipal posterior ordenó mantener cerrados y señalizados tanto el recinto como el camino que sube desde la C-55, debido al riesgo de nuevos desprendimientos y a la inestabilidad del muro occidental.
Por esa razón, no se debe entrar, saltar vallas ni continuar por tramos señalizados como prohibidos. Las rutas publicadas antes del derrumbe siguen siendo útiles para entender el recorrido, pero sus indicaciones no sustituyen a la señalización actual. El Ayuntamiento de Olesa y los municipios implicados trabajan con la propiedad para impulsar la consolidación y recuperación del conjunto.
Mi recomendación es comprobar el estado del acceso justo antes de salir y plantear la excursión como un recorrido por el entorno, no como una visita garantizada al interior. Si el cierre alcanza el sendero, lo responsable es dar la vuelta. La montaña ofrece buenas vistas desde otros puntos, pero acercarse demasiado a una estructura inestable no merece el riesgo.
Una escapada entre Olesa, Esparreguera y Vacarisses
La visita encaja muy bien en una jornada dedicada a los pueblos y paisajes del entorno de Montserrat. Olesa de Montserrat puede ser la base más cómoda para comer, comprar provisiones o enlazar la excursión con otros elementos patrimoniales del municipio.
Esparreguera aporta un interesante patrimonio industrial y cultural, además de su relación histórica con el antiguo castillo. Vacarisses, por su parte, permite ampliar la salida hacia caminos y miradores del Vallès Occidental. Yo evitaría intentar abarcar demasiados lugares el mismo día: el paisaje del Cairat se disfruta más con tiempo y sin convertir la ruta en una carrera.
- Combina el recorrido con una visita tranquila a Olesa de Montserrat.
- Consulta la agenda local antes de buscar celebraciones tradicionales en la ermita.
- Lleva agua suficiente, especialmente en verano, porque la fuente del camino puede estar seca.
- Evita las horas centrales de calor y los días posteriores a lluvias intensas.
- Respeta las fincas privadas, la señalización y los cierres temporales.
Qué recordar antes de preparar la visita
Este rincón merece ser conocido por algo más que sus vistas a Montserrat. Es un paisaje de frontera histórica, una antigua posición defensiva y un ejemplo de cómo el patrimonio religioso puede mantenerse vivo gracias a la comunidad local.
En las condiciones actuales, la mejor visita es una aproximación responsable y bien informada. Cuando finalicen las obras y se autorice de nuevo el acceso, la ruta volverá a tener todo su sentido, pero hasta entonces conviene disfrutar del entorno sin poner en peligro ni la propia seguridad ni la conservación de un monumento tan frágil.
