Lloret de Mar funciona especialmente bien para quien quiere una salida a pie con mar, bosques mediterráneos y patrimonio en el mismo día. Yo me quedaría con una idea muy simple: aquí no hace falta elegir entre playa o senderismo, porque ambas cosas encajan en la misma escapada. En este artículo te explico qué rutas merecen la pena, cuál elegir según tu forma física y cómo prepararla sin caer en los errores más comunes.
Lo esencial para organizar una ruta en Lloret de Mar
- Hay opciones costeras, interiores y mixtas, así que la excursión se adapta muy bien al nivel de cada persona.
- Si quieres mar y vistas, el camino de ronda entre Lloret y Tossa es la ruta más emblemática, con unos 12 km y dificultad media.
- Si prefieres sombra y terreno más amable, el camino viejo a Tossa ronda los 15 km y es una apuesta muy sólida.
- Para una salida más larga y exigente, Montbarbat o la Marcha de las Ermitas superan los 19 km y piden mejor planificación.
- En verano, salir temprano, llevar agua y calzado con suela firme cambia mucho la experiencia.
Por qué Lloret funciona tan bien para caminar
Lloret no es solo un destino de playa; es un punto de partida muy práctico para caminar con variedad real en pocos kilómetros. Lloret Turisme propone siete itinerarios de senderismo, y esa cifra ya deja claro que el municipio se toma en serio este tipo de escapada. Además, en la zona pasan dos tramos del sendero Mediterráneo GR92, un gran recorrido de 583 km que recorre el litoral catalán y conecta muy bien con la lógica de las excursiones costeras.
Lo que me parece más interesante es el contraste: en una misma salida puedes pasar de una cala abierta al mar a un tramo de pinar, o de un sendero de acantilado a una ruta interior con encinas y alcornoques. Eso hace que Lloret encaje tanto para quien busca una caminata ligera como para quien quiere una jornada completa de senderismo con paisaje. Con esa base, ya solo queda decidir qué ruta te conviene más según el tiempo y las piernas que lleves ese día.

Las rutas que mejor encajan en una excursión
Si tuviera que ordenar las rutas por utilidad práctica, empezaría por estas. No solo por su belleza, sino porque resuelven necesidades distintas: una salida corta, una jornada de medio día, una caminata larga o una excursión con más carga de patrimonio.
| Ruta | Datos clave | Nivel | Por qué la elegiría |
|---|---|---|---|
| Camino de ronda Lloret-Tossa | Unos 12 km, 3 horas, 356 m de desnivel | Media | Es la opción más panorámica y la que mejor mezcla mar, acantilados y sensación de excursión completa. |
| Camino viejo a Tossa | Unos 15 km | Fácil | Me gusta para caminar con más calma, con más sombra y menos desgaste mental que el tramo costero. |
| Marcha de las Playas | 10 km lineales, de Santa Cristina a Cala Canyelles | Accesible | Es perfecta si quieres conocer casi todo el litoral de Lloret sin complicarte con una ruta larga. |
| Marcha de las Ermitas | 19,31 km, 5 h 30 min | Moderada | Une senderismo y patrimonio religioso; es una excursión de día entero, no un paseo improvisado. |
| Ruta de Montbarbat | 22 km | Exigente | La recomiendo si te interesa una caminata más seria, con entorno forestal y necesidad de ir bien preparado. |
Yo añadiría una idea más: si lo que buscas es una escapada tranquila, el camino viejo a Tossa suele ser la mejor relación entre esfuerzo y recompensa. Si prefieres una experiencia más intensa, el camino de ronda y Montbarbat tienen más carácter, pero también más desgaste. La clave ya no es si hay opciones, sino cuál encaja mejor con tu ritmo y con la hora del día.
Qué ruta elegir según tu nivel y el tiempo que tengas
Si solo tienes medio día
La combinación más práctica suele ser la Marcha de las Playas o el camino de ronda Lloret-Tossa si sales temprano. En ambos casos vas a sentir que has hecho una excursión de verdad, no solo un paseo junto al mar. La diferencia está en la exigencia: la Marcha de las Playas es más amable, mientras que el camino de ronda ya exige asumir subidas, bajadas y un terreno menos uniforme.
Si viajas con ritmo tranquilo
El camino viejo a Tossa me parece el más equilibrado para parejas, caminantes poco entrenados o familias que quieren caminar sin convertir el día en una prueba física. Es una ruta larga, sí, pero más amable que la costa y con un entorno más protegido. Aquí lo importante no es correr, sino mantener un paso constante y reservar margen para parar, mirar el paisaje y comer con calma.
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Si buscas una jornada seria de senderismo
En ese caso ya miraría la Marcha de las Ermitas o Montbarbat. Las dos piden más cabeza que intuición: conviene salir pronto, llevar agua suficiente y asumir que no vas a terminar con la sensación de haber dado “un paseo”. A mí me gustan precisamente por eso, porque tienen peso real de excursión y no se quedan en una ruta bonita para fotos. Si además te interesa el patrimonio, la Marcha de las Ermitas añade un valor muy claro.
Elegir bien evita la frustración, pero la ruta también depende de cómo la prepares, y ahí se ganan o se pierden muchas excursiones. Por eso merece la pena revisar unos pocos detalles antes de salir.
Cómo prepararla sin pasarte ni quedarte corto
En senderismo, el error más caro suele ser trivial: ir poco preparado en un día que parecía fácil. Yo no saldría a ninguna de estas rutas con calzado blando o suela insegura, porque incluso los tramos que parecen simples mezclan roca, tierra, arena, escaleras y cambios de pendiente. En el camino de ronda eso se nota mucho más de lo que parece en el mapa.
- Calzado: zapatilla de senderismo o deportiva con buena suela. Las chanclas sirven para la playa, no para estas rutas.
- Agua: lleva al menos 1,5 litros en rutas cortas y 2 litros o más si te vas a mover por encima de los 15 km.
- Protección solar: gorra, gafas y crema. En la costa, el sol castiga más de lo que uno calcula al principio.
- Horario: en verano, sal temprano y evita el tramo central del día. Es la diferencia entre disfrutar y arrastrarte.
- Mapa o track descargado: útil cuando combinas costa, miradores, tramos urbanos y senderos interiores.
- Plan de regreso: si no quieres cerrar la ruta en el mismo punto, conviene prever bus, taxi o una recogida organizada.
La web de Lloret Turisme recuerda, además, que el municipio está bien conectado por autobús con Barcelona, Girona y otras poblaciones cercanas, así que la logística no tiene por qué complicarte la salida. Con eso resuelto, solo falta evitar los errores que más suelen fastidiar una excursión buena.
Los errores que más arruinan estas excursiones
El primero es subestimar la costa. Un tramo de 10 o 12 km puede sonar corto, pero si suma desnivel, escalones y calor, cambia por completo. El segundo error es pensar que todo lo que bordea el mar es fácil; el camino de ronda es precioso, pero no siempre cómodo. Yo diría que esa es la gran confusión de Lloret: se ve suave desde lejos y luego te obliga a trabajar de verdad.
También veo a menudo tres fallos más. El primero es salir tarde, cuando el calor ya aprieta y el sendero pierde gracia. El segundo es llevar la idea de “paro donde quiera” sin calcular el tiempo real, porque entre calas, miradores y fotos la jornada se alarga enseguida. El tercero es cargar demasiado la mochila o, al revés, ir sin agua ni comida en rutas de 19 o 22 km. En Montbarbat y en la Marcha de las Ermitas, eso se paga rápido.
Si quieres que la excursión te salga redonda, hay una forma sencilla de cerrarla con cabeza: elegir un itinerario que no te deje vacío y dejar algo de margen para disfrutar después.
Cómo convertir una excursión en una jornada completa sin improvisar
Si yo tuviera que montar una escapada de un día en Lloret, haría esto: salida temprano por una ruta principal, comida tranquila y un final suave en playa, mirador o casco histórico. Para la primera vez, el camino viejo a Tossa me parece una apuesta muy sensata: da paisaje, no castiga tanto como el camino de ronda y deja energía para disfrutar la tarde. Si ya tienes más fondo, entonces sí, iría al camino de ronda Lloret-Tossa y asumiría que la excursión tiene más carácter.
La combinación que mejor funciona no es la más larga ni la más espectacular sobre el papel, sino la que te permite volver con sensación de día bien aprovechado. Lloret da margen para eso: costa, bosque, patrimonio y un nivel de exigencia muy flexible. Si eliges bien la ruta, sales pronto y llevas lo necesario, la excursión deja de ser una improvisación y se convierte en una jornada realmente buena.
