• Montaña
  • Serra de Montgrony - Tu guía para subir a la cima (2056m)

Serra de Montgrony - Tu guía para subir a la cima (2056m)

Gabriel Mejía 26 de junio de 2026
Ermita en la costa pubilla, aferrada a un acantilado rocoso con vistas a un valle boscoso. Una campana cuelga sobre la entrada.

Índice

La cima más alta de la serra de Montgrony ofrece una excursión muy completa: bosque de acceso, prados altos, una carena amplia y un mirador que recompensa de verdad el esfuerzo. En este artículo te explico dónde está, qué ruta compensa más según tu nivel, cuánto se tarda de verdad y qué conviene llevar para no improvisar en la montaña. No es una costa litoral: es una cima prepirenaica en Girona, y precisamente ahí está parte de su encanto.

Lo esencial para decidir si esta subida encaja contigo

  • Se trata de una cumbre del Ripollès, dentro de la serra de Montgrony, con una altitud de unos 2.056 m.
  • La versión completa ronda los 13,6 km y 775 m de desnivel acumulado; la opción corta baja a 7 km y 360 m.
  • No es una ruta técnica, pero sí pide atención a la orientación en varios cruces y cambios de pista.
  • La mejor época suele ser primavera, verano y otoño; en invierno cambia mucho si hay nieve o hielo.
  • Si el día está limpio, desde arriba se abren vistas hacia el Puigmal, el Pedraforca, el Cadí, el Montseny y Montserrat.

Qué hace interesante esta cima del Montgrony

Yo la veo como una montaña muy honesta: no te regala la cumbre, pero tampoco te exige alpinismo. Se sube por la serra de Montgrony, en el Ripollès, y la recompensa es una panorámica amplia que combina Pirineo oriental, Prepirineo y varias sierras emblemáticas de Catalunya. La FEEC la incluye entre sus 100 Cims, y eso ya adelanta que hablamos de una cima con interés real para senderistas que quieren algo más que un paseo de una hora.

Su gracia no está solo en la altitud, que ronda los 2.056 m, sino en la mezcla de paisajes: bosque, pastos, collados y una cresta final muy cómoda para caminar cuando el día está limpio. Si te gustan las rutas con sensación de progreso, esta funciona muy bien porque cambia de escenario varias veces sin volverse caótica. Esa transición, de la sombra al abierto, es lo que hace que la excursión se quede en la memoria.

Y hay otro detalle que yo valoro bastante: no es una montaña aislada en medio de la nada, sino una subida con contexto, historia y varias formas de plantearla. Eso me lleva a lo importante de verdad: qué ruta elegir.

Cumbre rocosa con un mojón de piedras y postes de madera. El paisaje montañoso de la costa pubilla se extiende hasta el horizonte.

Cómo subir sin complicarte la vida

La opción corta sube y baja desde el coll de Prat de Jou; la ruta completa arranca en el santuari de Montgrony y gana mucho en paisaje, pero también en tiempo y desnivel. El Ayuntamiento de Planoles propone precisamente ese acceso más breve, que para mí es el más práctico si quieres una jornada de media montaña sin convertirla en travesía larga.

Opción Distancia Desnivel Tiempo efectivo Perfil Para quién la veo mejor
Ruta clásica desde Montgrony 13,6 km 775 m 4 h 30 min Más completa y con más lectura del terreno Quien quiere una excursión de día completo y no le importa orientarse un poco
Acceso corto desde Prat de Jou 7 km ida y vuelta 360 m 3 h Más directo y amable Quien busca llegar a la cima sin alargar demasiado la salida

Si tengo que resumirlo con franqueza: la versión corta es la que elijo cuando quiero ir al grano, y la circular clásica es la que recomiendo cuando la excursión forma parte de un día entero de montaña. En la primera llegas rápido a la cumbre; en la segunda entiendes mejor el macizo y te llevas una ruta mucho más redonda. La diferencia no es menor, porque aquí el valor está tanto en caminar como en mirar alrededor.

Además, la aproximación corta por Prat de Jou suele entrar por pista en buen estado y después enlaza con marcas amarillas, así que resulta cómoda para quien quiere evitar una aproximación larga por asfalto o pueblo. Aun así, yo no la reduciría a una simple “subida fácil”: el tramo final sigue siendo montaña, y eso conviene respetarlo.

Qué te espera en la ruta de verdad

La subida no es una línea recta sin interés. En la ruta clásica, los tramos de bosque y los prados altos van preparando la subida hasta el coll de Coma Ermada, que para mí es el punto clave del itinerario. Desde ahí la carena se vuelve más intuitiva y la marcha gana fluidez, pero hasta llegar no conviene ir distraído.

  • El bosque de entrada sirve para coger ritmo y ahorrar sol si sales en horas centrales.
  • Los prados y rasos altos abren el paisaje de golpe y hacen que la montaña parezca más grande de lo que es.
  • El coll de Coma Ermada marca el cambio real de carácter: de senda de subida a cresta panorámica.
  • La carena final es ancha, cómoda y muy agradecida cuando hay buena visibilidad.
  • El Roc dels Llamps y el entorno militar de la zona añaden una nota histórica que no esperas en una ruta de senderismo normal.

Yo no la vendería como una excursión para hacer con la cabeza en otra cosa. Hay cruces, cambios de dirección y zonas donde la orientación depende más de la atención que de la intuición. A cambio, la recompensa es muy buena: una carena amplia, un ritmo agradable y una sensación de montaña auténtica, sin necesidad de exponer al caminante a pasos difíciles.

Si te queda energía, la zona invita a seguir por la arista hacia cumbres vecinas como la Covil o Pedra Picada. No lo haría si el día viene justo, pero sí lo considero una buena ampliación para quien quiere convertir la salida en una jornada más completa de cresta y miradores.

Cuándo ir y qué llevar para no sufrir

La mejor ventana suele ser primavera, verano y otoño, con una matización importante: en verano conviene salir temprano, porque la subida tiene tramos expuestos al sol y el retorno se hace más pesado si aprieta el calor. En invierno, yo la reservaría para días estables y con experiencia suficiente, porque la nieve y el hielo cambian por completo la lectura del terreno.

  • Agua: llevaría entre 1,5 y 2 litros por persona como base; si hace calor o piensas alargar la ruta, subiría la cantidad.
  • Calzado: zapatilla o bota de montaña con buena suela; en la bajada se agradece mucho.
  • Ropa: una capa cortaviento y una segunda capa ligera; en la parte alta el aire se nota.
  • Orientación: mapa o track GPS, porque hay varios cruces y no todos están igual de claros.
  • Protección solar: gorra, crema y gafas; los prados altos castigan más de lo que parece.
  • Bastones: no son obligatorios, pero ayudan bastante si haces la ruta larga o si bajas cansado.

Si vas ligero pero bien preparado, la excursión se disfruta mucho más. Si vas demasiado justo de agua o de protección contra el viento, la sensación cambia pronto en la parte alta, donde el relieve ya no te da tanto refugio. En una montaña así, la diferencia entre ir cómodo y ir incómodo suele estar en detalles pequeños.

La escapada que yo haría para exprimir Montgrony

Si viajo expresamente hasta esta zona, no me quedo solo con la cima. Me gusta pensar la jornada como una escapada de montaña en tres capas: una subida con panorama, una parada corta en el entorno del santuario y un cierre tranquilo en Planoles, Campelles o Gombrèn antes de volver. Así la salida no se queda en “he hecho un pico”, sino en una experiencia completa de territorio.

  • Si tienes medio día: elige la opción corta, llega a la cima y vuelve sin añadir kilómetros por inercia.
  • Si quieres una jornada más completa: haz la ruta clásica desde Montgrony y dedica tiempo a la carena.
  • Si te interesa el paisaje más que el desnivel: busca un día despejado; aquí la visibilidad cambia por completo la excursión.
  • Si vas en una época de setas o humedad: revisa bien el estado de la pista de acceso y no fuerces el coche.

Yo me quedaría con esta idea: aquí no gana quien más corre, sino quien mejor combina ritmo, atención y una buena lectura del día. Si el tiempo acompaña, la subida merece mucho la pena; si se tuerce, la montaña sigue ahí y lo inteligente es dejarla para otra jornada. Esa es la diferencia entre una excursión buena y una excursión bien resuelta.

Preguntas frecuentes

La cima está en el Ripollès, dentro de la serra de Montgrony, en la provincia de Girona. Es una cumbre prepirenaica con una altitud de unos 2.056 metros, ofreciendo vistas panorámicas.

Hay dos opciones principales: la ruta clásica desde el santuario de Montgrony (13,6 km, 775 m desnivel) y una opción corta desde el coll de Prat de Jou (7 km, 360 m desnivel). La corta es más directa, la clásica más completa.

La primavera, el verano y el otoño son las mejores estaciones. En verano, se recomienda salir temprano por el sol. En invierno, solo para montañistas experimentados debido a la nieve y el hielo.

Esencial llevar 1,5-2 litros de agua, calzado de montaña, ropa de abrigo (cortavientos), protección solar (gorra, crema, gafas) y un mapa o GPS para la orientación en los cruces.

Calificar artículo

Calificación: 0.00 Número de votos: 0

Etiquetas

costa pubilla
ascenso serra de montgrony
ruta cima montgrony
cómo subir montgrony
Autor Gabriel Mejía
Gabriel Mejía
Hola, me llamo Gabriel Mejía y tengo 8 años de experiencia en el mundo de los viajes, el camping y las escapadas al aire libre. Desde que era niño, he sentido una profunda conexión con la naturaleza y una curiosidad insaciable por explorar nuevos lugares. Esta pasión me ha llevado a viajar por diferentes rincones, donde he descubierto no solo paisajes impresionantes, sino también las historias y culturas que los rodean. A través de mis escritos, busco compartir mis experiencias y conocimientos sobre el camping y las aventuras al aire libre. Me enfoco en ofrecer información útil y actualizada, simplificando temas complejos y comparando diferentes opciones para que mis lectores puedan tomar decisiones informadas. Me esfuerzo por proporcionar contenido claro y accesible, ayudando a otros a disfrutar de la belleza de la naturaleza y a planificar escapadas inolvidables.

Compartir artículo

Escribe un comentario