Al llegar a Sant Joan de les Abadesses, el Gorg de Malatosca parece el plan perfecto para darse un baño y volver en un rato. La visita puede ser breve, aunque el acceso a la poza, las condiciones del agua y las normas del lugar cambian la idea de una parada improvisada.

Una poza pequeña pide una visita tranquila
- El acceso corto encaja con una parada; la ruta circular completa requiere más tiempo.
- El agua y el sendero pueden estar resbaladizos, incluso si el paseo parece sencillo.
- La señalización local decide si el baño está permitido en ese momento.
- El entorno es frágil: sigue el camino y deja la orilla tal como la encontraste.
El paseo corto y la ruta circular son planes distintos
El salto queda cerca del casco urbano, pero hay dos formas de plantear la excursión. Para ver la poza sin convertir la salida en una caminata larga, se llega desde la antigua estación de Sant Joan de les Abadesses por la vía verde Ruta del Ferro i del Carbó y se toma el desvío señalizado hacia el torrente.
La opción larga es la ruta circular La nova Via Verda i el gorg de Malatosca, catalogada con 8,5 km, unas 2 horas y 30 minutos y 160 m de desnivel acumulado de subida. Yo elegiría el acceso breve si la cascada es el objetivo principal; reservaría la circular para cuando apetezca caminar por el valle y dedicar buena parte del día al recorrido.
| Situación | Qué implica | Qué hacer |
|---|---|---|
| Quieres ver la poza y seguir viaje | El acceso desde la antigua estación es la alternativa corta. | Sigue la vía verde y el desvío señalizado. |
| Buscas una excursión a pie más completa | La ruta circular suma kilómetros y tiempo de marcha. | Cuenta con unas dos horas y media para el itinerario completo. |
| Vas con carrito o necesitas un firme uniforme | El tramo final desciende por un sendero y puede no ser cómodo. | Valora la ruta antes de bajar y no fuerces el paso. |
El sendero final pide más atención que la vía verde
La vía verde es el tramo amable, de pendiente suave; el camino hacia la poza baja por un sendero más estrecho. La diferencia se nota al volver, sobre todo si el terreno está húmedo: unas zapatillas con suela adherente dan más seguridad que el calzado liso de paseo.
Desde la antigua estación, sigue la Ruta del Ferro i del Carbó en dirección a Ogassa. El Ajuntament de Sant Joan de les Abadesses sitúa el desvío después del cruce con la carretera de Ogassa y señala el camino que desciende hasta la explanada del salto. Mantente en el itinerario marcado: el entorno incluye fincas y zonas de pasto, así que un atajo puede acabar en terreno privado.
El estudio de afluencia aconseja no tratar la poza como un lugar vacío
La imagen de un rincón apartado no siempre coincide con lo que ocurre en los días de más visitas. Un estudio de capacidad ecológica elaborado por la Fundació Emys recomendó un máximo de 52 personas al día; durante 36 días de observación en el verano de 2024, el lugar recibió más de 3.500 visitas y se superó esa cifra en casi todos los días contabilizados.
Para quien planifica una escapada, la lectura práctica es sencilla: en jornadas cálidas y festivas, conviene llegar temprano o elegir otro tramo del valle si la explanada está concurrida. La cascada se aprecia desde un espacio reducido, así que esperar a que se despeje puede resultar más agradable que intentar instalarse junto al agua.
El baño depende de las señales y tiene límites claros
Se repite la idea de que una poza natural está siempre disponible para el baño. La ordenanza municipal de Sant Joan de les Abadesses permite que el baño se realice bajo la responsabilidad de cada visitante, pero admite restricciones por seguridad, higiene o protección del entorno; además, prohíbe saltar al gorg.
La misma norma prohíbe usar protectores solares en crema o aerosol durante el baño. Antes de entrar, comprueba los carteles del lugar y evita hacerlo si el agua baja con fuerza, hay una restricción señalizada o las piedras están demasiado resbaladizas. La poza puede invitar a acercarse, pero no ofrece las condiciones controladas de una piscina.
Una visita breve deja espacio para conocer Sant Joan
El Gorg de Malatosca funciona mejor como parte de una salida tranquila: paseo, parada junto al salto y regreso por el camino marcado. Si el aforo o las condiciones del agua no acompañan, el núcleo de Sant Joan de les Abadesses y el recorrido de la antigua vía minera ofrecen una alternativa cercana para alargar el día sin concentrar toda la escapada en la orilla.
