Entre el río Ter, los bosques de Les Guilleries y el embalse del Pasteral, La Cellera de Ter ofrece una escapada muy completa para quienes disfrutan de los pueblos tranquilos y del patrimonio ligado al paisaje. He reunido aquí lo más interesante para organizar la visita, desde las iglesias y antiguos caminos hasta las rutas de senderismo, las cuevas del Pasteral y los mejores planes para pasar un día al aire libre.
Un pueblo de Girona donde el patrimonio y la naturaleza van de la mano
- Ubicación: municipio de la comarca de La Selva, entre el río Ter y la riera d’Osor.
- Patrimonio imprescindible: Santa Maria de Sales, el Pont Vell, las casas tradicionales y los restos del castillo de Sales.
- Ruta destacada: el itinerario de las antiguas canteras tiene unos 9,3 kilómetros y dificultad media.
- Entorno natural: el embalse del Pasteral, el macizo de Les Guilleries y la montaña de Puigdefrou.
- Plan cultural: las cuevas del Pasteral pueden visitarse mediante recorridos guiados de aproximadamente 60 minutos.

Por qué merece la pena visitar este rincón de La Selva
El municipio ocupa una posición muy especial en el valle del Ter. Por un lado aparecen las laderas boscosas de Les Guilleries y, por otro, una zona más abierta y fértil marcada por el río y la riera d’Osor. Esa mezcla permite pasar en pocos minutos de una plaza histórica a un sendero entre encinas, robles y antiguos caminos rurales.
Yo lo recomendaría especialmente para una escapada sin prisas. No es un destino pensado para tachar una larga lista de monumentos, sino para combinar patrimonio, agua y montaña en una jornada o un fin de semana. Además, su cercanía a Amer, Anglès y la vía verde del Carrilet facilita ampliar el recorrido por otros pueblos de Girona.
El Pasteral es uno de los paisajes más reconocibles. El embalse regula las aguas del Ter y crea un entorno de orillas tranquilas, bosques y miradores naturales. Conviene distinguirlo de una zona de baño convencional, porque las condiciones del agua y el acceso pueden variar. Para disfrutarlo bien, elegiría un paseo junto a la ribera o una ruta señalizada antes que improvisar actividades acuáticas.
Un patrimonio construido alrededor de la iglesia y el río
La historia local está estrechamente relacionada con la parroquia de Santa Maria de Sales. Existen referencias a la iglesia desde el año 833 y la parroquia ya aparece documentada en 1080. El origen del pueblo se vincula a las antiguas cellae, dependencias religiosas que favorecieron la formación de pequeños núcleos de población alrededor de la iglesia.
Santa Maria de Sales y el casco antiguo
La iglesia preside el núcleo antiguo y es el punto más lógico para comenzar el paseo. Más que observarla de forma aislada, merece la pena recorrer las calles cercanas, fijándose en las casas de piedra, los dinteles antiguos y los pequeños detalles de arquitectura popular. El conjunto explica mejor que cualquier panel cómo creció la localidad alrededor de su centro religioso.
Entre los elementos que aparecen vinculados al patrimonio del municipio también están La Rectoria, Can Cassà, El Molí y la Plaça Major. Algunos edificios pueden tener acceso limitado o no contar con visitas interiores, por lo que mi consejo es plantear el recorrido como una ruta exterior y comprobar previamente si existe alguna visita cultural programada.
El Pont Vell y la relación con el Ter
El río no solo aporta paisaje, también explica buena parte de la historia de las comunicaciones. El Pont Vell fue un paso importante, aunque una gran riada modificó el curso del Ter y dejó el puente inutilizado. La antigua barca de paso de la Cellera aparece documentada desde 1678, un dato que ayuda a entender la importancia de cruzar el río antes de que existieran las carreteras actuales.
Los restos relacionados con estos pasos tienen un interés especial porque conectan patrimonio y territorio. No son monumentos espectaculares, pero sí huellas de la vida cotidiana: desplazamientos, comercio, agricultura y comunicación entre ambas orillas. Para mí, ese patrimonio menor es precisamente el que da personalidad a muchos pueblos catalanes.
Las cuevas del Pasteral
Las cuevas reúnen valores arqueológicos, geológicos y naturales. En ellas se han localizado enterramientos del Neolítico y el Calcolítico, aproximadamente entre 4500 y 2500 a. C., además de restos de cerámica y otros materiales. El espacio también conserva formaciones de mármol y granodiorita, resultado de procesos geológicos muy antiguos.
La parte visitable actualmente es la zona inferior, y el acceso se plantea mediante visitas guiadas. La actividad dura alrededor de una hora, pero no conviene presentarse sin más: las reservas, los horarios y las condiciones pueden cambiar. El antiguo edificio de la estación del Pasteral funciona como centro de divulgación del espacio natural y arqueológico.
Rutas para descubrir el paisaje a pie o en bicicleta
El senderismo es una de las mejores razones para acercarse a esta localidad. Hay caminos junto al Ter, pistas forestales hacia Les Guilleries y conexiones con la vía verde del Carrilet. El paisaje cambia bastante según el recorrido, por lo que resulta sencillo adaptar la salida a la edad del grupo y a la condición física.
Ruta de las antiguas canteras
La ruta de las canteras es la opción más completa si se busca una excursión con contenido paisajístico y geológico. El itinerario circular ronda los 9,3 kilómetros, acumula unos 475 metros de desnivel y requiere cerca de 2 horas y 40 minutos de marcha efectiva, sin contar paradas. Está considerada de dificultad media.
El camino pasa por antiguas explotaciones como las canteras del Esquei d’en Pujol, la Valona, la Font de l’Arç y la Palomera. Lo interesante no es solo caminar entre el bosque, sino observar cómo la extracción de piedra dejó marcas visibles en la montaña. Yo reservaría al menos media jornada, porque las paradas para contemplar el embalse y leer el terreno forman parte de la experiencia.
Ribera del Ter y vía verde
Para una salida más sencilla, los caminos de ribera ofrecen un plan menos exigente. Son adecuados para caminar con niños, hacer fotografías o enlazar el municipio con tramos del antiguo trazado ferroviario del Carrilet. La dificultad real depende del punto de inicio y del estado del firme, especialmente después de lluvias.
La vía verde suele ser más cómoda para bicicletas y paseos largos, mientras que los senderos próximos al río pueden ser más irregulares. Esta diferencia importa si se viaja con bicicleta infantil, carrito o personas con movilidad reducida. Antes de salir, comprobaría el recorrido concreto y no asumiría que todos los caminos tienen el mismo nivel de accesibilidad.
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Puigdefrou y los caminos de Les Guilleries
Las rutas que ascienden hacia Puigdefrou ofrecen una experiencia más montañera, con desniveles y tramos de bosque. Son una buena elección para senderistas acostumbrados a caminar varias horas, pero no las presentaría como un paseo corto. El calzado con suela adherente, agua suficiente y un mapa descargado resultan más importantes que llevar un equipo sofisticado.
| Plan | Duración orientativa | Dificultad | Ideal para |
|---|---|---|---|
| Paseo por el núcleo antiguo | 1 hora | Baja | Primera toma de contacto con el patrimonio |
| Ribera del Ter y entorno del Pasteral | 1,5 a 3 horas | Baja o media | Familias, fotografía y naturaleza |
| Ruta de las canteras | Media jornada | Media | Senderistas que buscan paisaje y geología |
| Ascenso hacia Puigdefrou | Media jornada o más | Media o exigente | Personas acostumbradas al desnivel |
Qué hacer en una escapada de un día
Una visita equilibrada puede comenzar en el casco antiguo, con la iglesia de Santa Maria de Sales y las calles próximas. Después elegiría un desplazamiento hacia el Pasteral para conocer el entorno del embalse y, si hay reserva disponible, participar en la visita guiada a las cuevas.
Si prefieres caminar, la ruta de las canteras ocupa buena parte del día y no conviene combinarla con demasiadas visitas. Para un plan más relajado, puedes sustituirla por un tramo de ribera o de la vía verde y dedicar más tiempo a comer en la zona. La carretera C-63 es el principal acceso por carretera y conecta el municipio con Anglès y otros puntos de La Selva.
En una salida de fin de semana añadiría Amer y Anglès al recorrido. Así se obtiene una visión más completa del valle del Ter, con pueblos históricos, antiguas infraestructuras ferroviarias y paisajes de Les Guilleries. El coche facilita mucho la combinación, aunque el transporte público puede servir para llegar desde otros municipios de la comarca si se revisan los horarios con antelación.
Consejos para disfrutar del pueblo sin llevarse sorpresas
- Reserva las cuevas: la visita es guiada y la disponibilidad puede ser limitada fuera de los periodos de mayor actividad.
- Consulta el tiempo: las rutas forestales cambian bastante con lluvia, calor intenso o viento.
- Lleva agua: en los recorridos con desnivel no siempre encontrarás fuentes operativas.
- Usa calzado adecuado: la ruta de las canteras incluye tramos de sendero y terreno irregular.
- Respeta el entorno: no abandones los caminos ni accedas a zonas cerradas de las cuevas.
- Comprueba horarios: iglesias, centros de interpretación y actividades culturales no tienen necesariamente apertura diaria.
Un error habitual es intentar visitar todos los puntos en pocas horas. La Cellera funciona mejor cuando se combinan dos o tres planes bien elegidos y se deja espacio para caminar, descansar y observar el paisaje. También conviene llevar algo de comida si se hará una ruta larga, porque la oferta de servicios puede ser más limitada que en una ciudad turística.
Una escapada con el ritmo adecuado al valle del Ter
La principal virtud de esta localidad está en su equilibrio. Tiene suficiente patrimonio para justificar un paseo cultural, pero su verdadero atractivo aparece cuando la visita se prolonga hacia el río, el Pasteral y los bosques de Les Guilleries.
Yo elegiría el casco antiguo y las cuevas para una primera visita, y reservaría la ruta de las canteras o Puigdefrou para una segunda escapada con más tiempo. Esa combinación permite conocer la historia del lugar sin renunciar a lo que mejor define al valle: agua, piedra, bosque y caminos tranquilos.
